
Lengua en la frontera
Contamos cuentos
Desde tiempos inmemoriales sabemos que los hombres cuentan historias para pasar sus ratos de ocio, para entretener a sus hijos, para explicarse lo que consideran inexplicable... Nosotros también narramos: inventamos una excusa para nuestros padres, contamos a nuestros amigos la última película que vimos, asustamos a nuestros hermanos menores con historias de miedo... Y lo hacemos sin que sea una tarea de clase, solo porque lo vemos necesario o nos divierte.
Sin embargo, cuando nos piden que escribamos un cuento siempre protestamos un poco: no sabemos de qué escribir, no se nos ocurre nada, no creamos nada original...
Para que no os vuelva a pasar vamos a recordar alguno de sus elementos y a realizar algunas actividades que te pueden ayudar a escribir el próximo con mucha más tranquilidad
